La tristeza
se ha acurrucado
mansamente
como un perro
a mis pies
y por ahora
es mi compañera.
No sé si es mi tristeza
la agonía que hay en mi alma
la que vi reflejada
en esa frente bella
y serena
Pero me pareció verla así:
triste!
¿Habrá solución para él?
¿Se hará al justicia?
¿Se podrá ver la verdad?
"La verdad necesita de todo nuestro valor
y de toda nuestra audacia para
poder abrazarla" repetía en mi mente
¿Los tendré yo?
Creo que sí!
Pero mientras tanto,
se me va muriendo,
y yo la veo irse
-impotente-
e intento desesperadamente
hacerla vivir,
mi ilusión,
mi fé.
La esperanza que cifré
-no sé si vanamente-
en este mi hermano...
Mi hermano!... Si!
El hombre!
Invierno, 73
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